Por: Dr. Michael Fuentes

 

Con las Olimpiadas de Invierno en el horizonte, muchos de nosotros estaremos observando y celebrando estas hazañas nevadas y atléticas en todo el mundo. Pero, una desventaja de este evento popular incluye las lesiones de cabeza que vienen con él.

En el pasado, la americana Jackie Hernández se deslizó inconsciente contra la nieve después de golpear su cabeza durante un evento cruzado de snowboard. El esquiador halfpipe (es una construcción formada por nieve que tiene forma de U y suele usarse para descender haciendo saltos y figuras en una tabla de esquí) Británico, Rowan Cheshire sufrió una conmoción cerebral durante una sesión de entrenamiento — la primera de las tres lesiones en la cabeza que recibió en los próximos 18 meses-. El esquiador de Checoslovaquia, Sarka Pancochova, se rompió el casco en una caída durante la slopestyle (es una modalidad de bicicleta de montaña) final. Y, el esquiador Trevor Jacob, sufrió 25 conmociones cerebrales; en ese momento él solo tenía 20 años de edad.

Si bien, la mayoría de nosotros no vivimos el estilo de vida atrevido de muchos de estos atletas, todos estamos en riesgo de lesiones en la cabeza. Las lesiones cerebrales no discriminan y pueden ocurrir en cualquier momento, en cualquier lugar…con cualquier persona.

Las lesiones cerebrales resultan de golpes o sacudidas en la cabeza. Los síntomas de las lesiones cerebrales pueden variar desde un breve cambio en el estado mental hasta un período prolongado de inconsciencia o amnesia.

Independientemente de la severidad de la lesión, todas las lesiones cerebrales son graves. Nuestro cerebro es de consistencia gelatinosa. Está amortiguado por el líquido dentro del cráneo. Cuando usted sufre un golpe o sacudida en la cabeza, su cerebro puede resbalar por la fuerza hacia adelante y hacia atrás; lo cual puede estirar y dañar las células del cerebro y crear cambios químicos. También puede provocar hemorragias en el cerebro o alrededor de él; lo que puede causar síntomas como somnolencia, confusión, visión borrosa, dolores de cabeza, náuseas, mareos o dificultad para concentrarse y recordar cosas.

Las lesiones cerebrales pueden afectar a las personas no sólo físicamente, sino emocional y conductualmente. En los Estados Unidos, más de 5 millones personas viven con discapacidades causadas por lesiones cerebrales.

La causa más común de lesiones cerebrales es causada por caídas, que tienden a ocurrir más con niños menores de 14 años de edad o con adultos mayores de 65. Seguido de las caídas, los accidentes automovilísticos son la segunda causa principal de lesiones cerebrales.

Todos estamos en riesgo de lesiones cerebrales, pero con un poco de planificación pueden ser prevenidos sin esfuerzo épico – u Olímpico –. Tenga en cuenta estas precauciones:

  • Siempre abróchese el cinturón de seguridad en un automóvil; ¡use el cinturón todo el tiempo!
  • Asegúrese de abrochar bien a su hijo en el auto. Use el asiento de seguridad adecuado o cinturón de seguridad       de acuerdo a la edad y peso del niño.
  • Nunca conduzca bajo la influencia del alcohol o drogas.
  • Apague su celular mientras está en el carro. No hable. No envٕíe mensajes de texto. Distraerse causa accidentes.
  • Utilice un casco. Y, asegúrese que sus hijos usen casco con las actividades apropiadas. Esto puede incluir                   varios  deportes como: andar en bicicleta, andar en patineta, patinar, montar a caballo, esquiar, hacer                         snowboard, montar trineo u otra actividad donde una lesión en la cabeza sea más probable que ocurra.
  • Ayude a que las áreas de la sala de estar sean más seguras para los adultos mayores. Elimine los riesgos de              tropiezo como alfombras arrugadas o desorden en los pasillos. Use alfombras antideslizantes en el baño y                agarre barras cerca de la ducha o baño. Instale pasamanos en todas las escaleras.  Mejore la iluminación                  en  toda la casa.
  • Ayude a que las salas de estar sean más seguras para los niños pequeños mediante el uso de protectores de            ventanas, instale barras de seguridad alrededor de las escaleras. Mantenga las puertas que conducen a los              escalones; cerradas y aseguradas. Prepare áreas de juego con materiales que absorban impactos como la                arena o acolchado.