Desde los dientes al cerebro.  ¿Es un paso lógico al Alzheimer?

 

Como Odontólogo, he observado cómo la boca puede ser la primera señal de las enfermedades en todo el cuerpo.  Un gran error que nosotros podemos cometer con los problemas dentales es enfrentarlos tarde.  Cuando un diente tiene cavidades, no hay otra opción que tratarlo con empastes dentales, coronas y tratamientos de raíz.

Las enfermedades dentales encajan dentro de la categoría de enfermedades crónicas que se están viendo en un alarmante aumento en la sociedad

Está estimado que 100 millones de personas a nivel mundial, en el 2050 enfrentarán la enfermedad de Alzheimer.  Estas cifras han saltado a 26 millones en tan solo 10 años. Aunque una inminente epidemia de Alzheimer puede ser atribuida al hecho que estamos viviendo más tiempo, la investigación está sugiriendo que hay señales tempranas de deterioro cognitivo.

Por ejemplo, las primeras señales cognitivas de la enfermedad de Alzheimer pueden ser:

  • Pérdida de memoria
  • Problemas del habla
  • Confusión y problemas entendiendo tareas sencillas

El problema es que si nosotros esperamos al deterioro cognitivo, esto significa que la enfermedad ha estado por varios años.  Actualmente no hay una cura para el Alzheimer.  Como la dentadura, el desafío de las enfermedades neurodegenerativas es identificar, a largo plazo, las causas del problema.    

Los dientes y los huesos proporcionan algunas de las mejores señales si nosotros estamos alimentándonos adecuadamente.  Para prevenir el Alzheimer, puede haber una manera temprana de detectar las señales, a través de deficiencias nutricionales.

Y tus dientes podrían dar esas primeras pistas.

Aquí hay 7 señales dentales que indican que usted puede estar en riesgo de desarrollar Alzheimer:

  1. Ronquido y trastorno del sueño: Su cerebro necesita oxígeno.  Mucha gente a menudo está privada de oxígeno para dar paso a la respiración y trastorno del sueño.  El término “apnea” se refiere a una pausa en la respiración.  Mucha gente con trastornos del sueño, respirando experimentan episodios repetidos de apneas durante el sueño.  La apnea obstructiva del sueño (AOS), ocurre en 3 de cada 10 hombres y en 1 de cada 5 mujeres, de acuerdo con la Asociación de Alzheimer. Para el cerebro, estudios recientes han revelado que el trastorno del sueño puede incrementar los depósitos de Beta-amiloide (péptido de 36 a 43 aminoácidos) por un periodo mayor a 3 años. Independientemente de la presencia del APOE-e4 -gen considerado un factor de riesgo para el Alzheimer. El desorden del sueño, como algunas enfermedades crónicas, progresan a lo largo del tiempo y pueden contribuir a condiciones neurodegenerativas. Si usted ronca, respira por la boca o se despierta con la boca seca, usted puede tener trastorno del sueño.
  2. Rechinar de dientes: Dientes frontales desgastados o aplanados, especialmente los colmillos o caninos, indica movimientos de la mandíbula en la noche que pueden estar relacionados con episodios de vigilia.  Esto puede indicar falta de oxígeno durante el sueño y también puede estar relacionado con deficiencia de magnesio.  Se ha demostrado que ambos establecen una relación con la enfermedad del Alzheimer.
  3. Caries dental:  La caries es una señal que su cuerpo no está administrando minerales para sus dientes.  Uno de los caminos primarios del cuerpo para la distribución del calcio es la vitamina D.  Un bajo nivel de vitamina D es asociado al riesgo de caries dental. El cerebro también está cubierto de receptores de vitamina D y es dependiente de los niveles de esa vitamina.  Parecido a la caries dental, la deficiencia de la vitamina D es asociada a la enfermedad de Alzheimer. Bajos niveles de vitamina D en la sangre nos hace más susceptibles a la caries dental en los primeros años de vida y la enfermedad de Alzheimer en la vejez.
  4. Liquen plano oral (enfermedad inflamatoria crónica), Úlceras en la boca y Síndrome de Sjögren (enfermedad autoinmune sistémica): Estas condiciones son problemas autoinmunes que pueden ser detectadas como blandas lesiones blancas en la mejilla o en la lengua.  Otras señales son rojas, lesiones ulceradas o boca seca.  Una nueva investigación está sugiriendo que la enfermedad de Alzheimer puede coexistir con problemas autoinmunes, la cual podría ser descubierta en la boca.
  5. Sangrado de las encías: Si sus encías sangran cuando usted se cepilla los dientes, es una señal de inflamación.  La neuro-inflamación es un modelo de cómo se produce el progreso de la enfermedad de Alzheimer.  El sangrado de las encías indica un nivel general de inflamación en el cuerpo, la cual si no es tratada; conduce al deterioro cognitivo.
  6. Enfermedad de las encías (Gingivitis): La enfermedad periodontal tiene una cercana asociación con la resistencia a la insulina – diabetes tipo II-.  Sin embargo, la denominada diabetes tipo III, regulación del azúcar en la sangre; es ahora considerada que participa en la enfermedad de Alzheimer.  La gingivitis, de diabetes tipo II y la neurodegeneración pueden estar todas relacionadas a la resistencia a la insulina y al azúcar en la sangre.  
  7. Lengua inflamada: Dilatación y lengua roja, puede ser una señal de deficiencia de Vitamina B-12.  Esta vitamina es crucial para el crecimiento y desarrollo neural.  A largo plazo, la deficiencia de vitamina B-12 puede ser relacionada con la enfermedad de Alzheimer.

Las enfermedades de deterioro dental y neural comparten, sorprendentemente, procesos similares en el cuerpo.  Una estrategia sistémica oral para prevenir Alzheimer prematuro puede incluir:

  • Dietas ricas en Vitamina
  • Eliminar el azúcar refinado de su dieta
  • Tener suficiente exposición a la luz solar
  • Dejar de fumar
  • Reducción de alcohol
  • Tratar la congestión nasal crónica
  • Valoración del sueño
  • Hacer ejercicio

Su boca es la puerta de entrada a su cuerpo entero y la comida que usted come da forma a su risa, su cuerpo y cerebro.

Dr. Steven Lin, es Odontólogo, conferenciante de TEDx y autor de The Dental Diet.  Una exploración de cómo la comida ha causado epidemia de la ortodoncia y el programa de 40 días de comida para resetear su cuerpo entero.